MAESTRAS MOCHILERAS

Las maestras mochileras recorren las casas de niños y niñas de entre 0 a 3 años en todo el país. Con juguetes, canciones y juegos les brindan estimulación temprana y trabajan también con las familias. Una maestra atiende alrededor de 13 niños y niñas por día.

Perla Gómez, una de las madres beneficiadas con el programa, recuerda que su hija era muy tímida, al punto de que casi no hablaba. Esto cambió cuando llegaron las maestras mochileras.

“Aprender jugando. No les decimos (a los niños) que vamos a hacer un “trabajo”, sino un juego. Enseguida revisan tu mochila para ver qué llevaste”, cuenta Ediltrudis Esquivel, una de las profes.

El proyecto Maestras Mochileras es implementado a través del Programa Educativo Primera Infancia del Ministerio de Educación y Ciencias de Paraguay y financiado por el Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI), con apoyo de la Unión Europea.

MAESTRAS MOCHILERAS LLEVAN ESPERANZA DE UN FUTURO MEJOR A HOGARES DE PARAGUAY

Arsenia Saldívar – Maestra Mochilera

Arsenia Saldívar ejerce la docencia desde hace 25 años. Durante mucho tiempo enseñó en primer y segundo ciclo. Con el tiempo, fue dándose cuenta de que su verdadera vocación era la educación inicial. Como maestra mochilera, todos los días se maravilla con el potencial que encuentra en cada niño y niña, y les ayuda a desarrollar al máximo sus capacidades y habilidades.

“Enseñar no es solamente dar conocimiento. Es una entrega completa y la palabra clave para nosotros, los docentes, es el amor. Hay que enseñar con amor, porque es lo que los niños y niñas necesitan”, dice la docente.

Arsenia recorre hogares de Atyrá para enseñar a niñas y niños de 0 a 3 años con juguetes, canciones y juegos. No solo les brinda estimulación temprana, sino que también trabaja con los padres, que aprenden a estimular la curiosidad y ayudar a sus hijos a aprender en casa.

El servicio educativo Maestras Mochileras es una modalidad no escolarizada para desarrollar habilidades socioafectivas en niños de 0 a 3 años, que no suelen tener acceso a la educación de la primera infancia y a menudo proceden de contextos sociales caracterizados por la pobreza.

Aquí es donde entran en juego las profesoras itinerantes como Arsenia. Al identificar a los niños más necesitados y acudir a sus hogares, las maestras mochileras pueden contribuir a reducir las desigualdades sociales.

“Estos niños que más nos necesitan, son nuestro futuro”, reflexiona Arsenia.

El proyecto Maestras Mochileras es implementado a través del Programa Educativo Primera Infancia del Ministerio de Educación y Ciencias y financiado por el Fondo para la Excelencia de la Educación y la Investigación (FEEI), con apoyo de la Unión Europea.

Esta iniciativa, que comenzó en 2017, se implementa actualmente en los departamentos de Concepción, San Pedro, Cordillera, Caaguazú, Misiones, Ñeembucú, Central y Paraguarí. Fueron beneficiados más de 1700 niños y sus familias.

En total, 125 maestras mochileras forman parte del proyecto. Cada una de ellas visita alrededor de 13 niños al día, una cifra que aumentó a 20 niños por día durante la pandemia del COVID-19.

El acceso a la educación es un derecho de todas las niñas y niños. La Unión Europea lleva décadas trabajando con el Gobierno y otros socios para encontrar vías alternativas de aprendizaje y aumentar las oportunidades educativas.

Se espera que la iniciativa de las maestras mochileras allane el camino a otras oportunidades de educación inclusiva y de calidad para todas las personas

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